Multa de más de 600 € por fotografiar a policías instalando un radar: ¿Qué dice la ley y cómo actuar?
En la era digital, donde la cámara de nuestro teléfono móvil está siempre a mano, es natural documentar situaciones que nos parecen inusuales o que consideramos que podrían ser de interés público. Sin embargo, cuando esta acción involucra a agentes de la autoridad en el ejercicio de sus funciones, la línea entre el derecho a la información y la posible vulneración de la privacidad o el orden público puede ser difusa. Un caso reciente ha puesto de manifiesto esta complejidad: la imposición de una Multa de más de 600 € por fotografiar a policías instalando un radar. Este incidente nos lleva a explorar la normativa vigente, los derechos y deberes de los ciudadanos, y las posibles vías de actuación ante este tipo de sanciones.
El Contexto: ¿Por qué fotografiar un radar puede ser un problema?
La instalación de radares de velocidad es una medida común empleada por las autoridades para controlar el tráfico y, teóricamente, reducir los accidentes. Sin embargo, la forma en que se implementan, la visibilidad de los dispositivos y la presencia de agentes pueden generar dudas o controversias entre los conductores. Algunos ciudadanos optan por documentar estas situaciones por diversas razones:
- Denuncia de posibles irregularidades: Fotografiar el proceso puede ser un intento de evidenciar si el radar se está instalando de forma incorrecta, si no cumple con la normativa, o si la señalización es insuficiente.
- Evidencia para posibles multas: En caso de ser multado posteriormente, tener imágenes del momento de la instalación podría servir como prueba en un recurso.
- Conciencia pública: Algunos ciudadanos consideran que informar sobre la ubicación y métodos de control de velocidad es un derecho que debe ser ejercido para promover la transparencia.
- Curiosidad o interés personal: Simplemente, la acción puede motivar la curiosidad del ciudadano.
No obstante, la acción de fotografiar agentes de la autoridad, incluso en el ejercicio de sus funciones, no está exenta de restricciones y puede derivar en sanciones si se considera que se interfiere en el desempeño de sus labores, se vulneran derechos o se incurre en alguna infracción específica.
La Ley en la Mira: ¿Qué dice la normativa sobre fotografiar a policías?
La legislación española, al igual que en muchos otros países, busca equilibrar el derecho a la libertad de información y expresión con la necesidad de proteger la seguridad pública y el desempeño de las funciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad. La clave reside en la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, y la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de Protección de la Seguridad Ciudadana.
La Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza)
Esta ley, a menudo criticada por su impacto en la libertad de expresión y protesta, es fundamental en este contexto. El artículo 37.4 de la Ley Orgánica 4/2015 establece como infracción grave:
«La utilización no autorizada de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que, por su naturaleza, pongan en peligro la seguridad ciudadana, la seguridad de las personas o el éxito de las operaciones o servicios en curso.»
Es importante desglosar esta disposición:
Multas Poco Comunes: ¡Evita Sorpresas en la Carretera!- «No autorizada»: Si bien no se requiere un permiso explícito para fotografiar en la vía pública, la ley introduce el concepto de «no autorizada» en relación con la protección de la seguridad.
- «Imágenes o datos personales o profesionales»: Se refiere a la documentación gráfica o testimonial de los agentes.
- «Por su naturaleza, pongan en peligro la seguridad ciudadana, la seguridad de las personas o el éxito de las operaciones o servicios en curso»: Este es el punto crucial. La sanción no es automática por el simple hecho de fotografiar. Debe existir un nexo causal entre la acción de fotografiar y un perjuicio concreto a la seguridad o al desarrollo de la operación policial.
¿Qué podría considerarse un «peligro»?
- Revelar la ubicación exacta de un control: Si la imagen permite identificar con precisión dónde se encuentra un radar o un control policial, podría alertar a otros conductores y frustrar el propósito de la medida de seguridad vial.
- Identificar a los agentes: Si se expone la imagen de los agentes de forma que pueda llevar a su identificación personal y futura represalia o acoso.
- Interferir en la operación: Si la acción de fotografiar distrae a los agentes, les obliga a interrumpir su labor o crea una situación de tensión que pueda derivar en riesgo.
La Multa de más de 600 € por fotografiar a policías instalando un radar probablemente se fundamenta en esta infracción, interpretando que la acción del ciudadano puso en riesgo la efectividad del control de velocidad o la seguridad de los propios agentes. La cuantía de la multa para infracciones graves, según la ley, oscila entre 601 € y 30.000 €.
Ley de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales
Esta ley, si bien se enfoca más en el tratamiento de datos personales, también tiene implicaciones. Si las imágenes obtenidas se difunden públicamente sin el consentimiento de los agentes (si es que se les puede considerar personas que tienen derecho a la propia imagen en ese contexto específico y si esa difusión puede acarrearles perjuicio), podrían existir otras responsabilidades. Sin embargo, el foco principal de la sanción en este caso suele ser la Ley de Seguridad Ciudadana.
¿Qué hacer si te imponen una multa por fotografiar a policías?
Recibir una Multa de más de 600 € por fotografiar a policías instalando un radar puede ser una experiencia desalentadora. Sin embargo, es fundamental mantener la calma y seguir una serie de pasos para evaluar la situación y, si procede, presentar alegaciones.
1. Revisa la Notificación de la Multa al Detalle
Lo primero es examinar minuciosamente la notificación que has recibido. Presta atención a los siguientes puntos:
- Identificación de la infracción: ¿Qué artículo y precepto legal se imputa como infringido? Debe estar claramente especificado.
- Descripción de los hechos: ¿Cómo describe la autoridad el motivo de la sanción? ¿Se detalla cómo tu acción de fotografiar supuso un riesgo?
- Fecha, hora y lugar: Asegúrate de que los datos coinciden con el evento que recuerdas.
- Órgano sancionador: Identifica la administración o cuerpo policial que impone la sanción.
- Plazo para el pago voluntario y plazos para alegaciones: Es crucial conocer las fechas límite para evitar perder tus derechos.
2. Evalúa la Legalidad de la Multa
Aquí es donde entra la parte más compleja: determinar si la sanción es justa y legal. Considera lo siguiente:
- ¿Realmente pusiste en peligro la seguridad? Reflexiona sobre tu acción. ¿Estabas oculto? ¿Tus fotografías revelaban información sensible? ¿Interrumpiste la labor policial?
- ¿La descripción de la infracción es precisa? ¿Se fundamenta la sanción en un peligro real y demostrable, o es una interpretación genérica y arbitraria de la ley?
- ¿Hubo algún tipo de aviso o advertencia previa? En algunos casos, los agentes podrían haberte advertido de que no fotografiaras antes de proceder a la sanción.
- Derecho a la propia imagen vs. interés público/seguridad: Considera cómo la ley protege tanto tu derecho a documentar como el derecho de los agentes a ejercer sus funciones sin injerencias indebidas.
3. Recopila Pruebas
Si crees que la multa es injusta, es vital reunir toda la evidencia posible que respalde tu defensa.
Multas: Modelos 7-1.4 y 9-1.4, ¿Pago o Identificación Obligatoria?- Tus fotografías o vídeos: Si las conservas, son tu principal prueba. Analiza qué se ve en ellas.
- Testigos: ¿Había alguien más contigo o cerca que pueda atestiguar lo sucedido? Pide sus datos de contacto.
- Otras cámaras: ¿Pudieron haber cámaras de tráfico o de seguridad en la zona que captaran la escena? Aunque es difícil acceder a ellas, saber de su existencia puede ser útil.
- Información sobre el radar: Si sospechas que el radar estaba mal instalado o señalizado, busca pruebas de ello (normativa aplicable, fotos de la señalización, etc.).
4. Presenta Alegaciones
Este es el paso formal para impugnar la multa. Tienes un plazo determinado (generalmente 15 o 30 días, dependiendo de la administración y si pagas voluntariamente o no) para presentar tus alegaciones ante el organismo sancionador.
¿Qué incluir en tus alegaciones?
- Identificación clara: Tus datos personales, el número de expediente de la multa, la fecha de notificación.
- Exposición de los hechos desde tu perspectiva: Describe lo sucedido de forma objetiva y detallada.
- Argumentación legal: Cita los artículos de ley que consideras aplicables y explica por qué la sanción no se ajusta a derecho. Destaca la falta de peligro real o demostrable.
- Adjunta tus pruebas: Incluye copias de tus fotografías, el testimonio de testigos (si es posible, en formato escrito y firmado), y cualquier otra evidencia relevante.
- Solicitud de archivo: Pide que se anule la sanción por falta de base legal o por no haberse acreditado la infracción.
Formato de las alegaciones:
- Generalmente se presentan por escrito, a través de los registros electrónicos o presenciales de la administración.
- Sé conciso, claro y respetuoso en tu redacción. Evita lenguaje emocional o confrontativo.
5. Si las Alegaciones son Denegadas: Recursos
Si el órgano sancionador desestima tus alegaciones, no todo está perdido. Aún puedes recurrir.
- Recurso de Alzada: Este recurso se presenta ante el mismo órgano que dictó la resolución inicial, pero solicitando que la revise un superior jerárquico.
- Vía Contencioso-Administrativa: Si el recurso de alzada es desestimado, o si no quieres presentarlo, puedes acudir a los tribunales de la jurisdicción contencioso-administrativa. Este es un procedimiento más complejo y suele requerir la asistencia de un abogado.
6. El Pago Voluntario y la Reducción
Ten en cuenta que si decides pagar la multa de forma voluntaria dentro del plazo establecido, generalmente te beneficias de una reducción del 20% sobre el importe de la sanción. Sin embargo, al acogerse a esta opción, renuncias al derecho a presentar alegaciones o a recurrir la multa. Por lo tanto, si estás convencido de que la multa es improcedente, es preferible no optar por el pago voluntario y dedicar tiempo a preparar tu defensa.
Derechos y Deberes del Ciudadano ante las Fuerzas de Seguridad
Este tipo de situaciones ponen de relieve la importancia de conocer nuestros derechos y deberes al interactuar con las fuerzas de seguridad.
Derechos:
Multa Pagada, Notificación Recibida: ¿Por Qué? Modelos 7-3.3 y 9-3.3- Derecho a ser informado de los motivos de una detención o sanción.
- Derecho a no declarar contra uno mismo.
- Derecho a la asistencia de un abogado.
- Derecho a la libertad de expresión e información (dentro de los límites legales).
- Derecho a la propia imagen (con las limitaciones establecidas por la ley para la seguridad y el orden público).
Deberes:
- Colaborar con las fuerzas de seguridad en el ejercicio de sus funciones.
- No interferir en el desarrollo de operaciones policiales.
- Respetar las órdenes legítimas de los agentes.
- Cumplir la normativa de seguridad vial.
Consideraciones Adicionales y Recomendaciones
- El Contexto lo es Todo: La interpretación de la ley y la posible sanción dependen en gran medida del contexto en el que se produzca la fotografía. No es lo mismo tomar una foto discreta a un radar desde tu coche mientras circulas, que acosar a los agentes, grabar sus rostros de cerca o interferir en su trabajo.
- Evitar la Confrontación: Si te encuentras en una situación similar, trata de mantener la calma y evita la confrontación directa con los agentes. Si te indican que no fotografíes, es prudente obedecer y buscar vías legales posteriores para impugnar la orden si la consideras injustificada.
- Informarse sobre Normativas Locales: Si bien la Ley de Seguridad Ciudadana es estatal, algunas normativas municipales o autonómicas podrían tener matices.
- Asesoramiento Legal: Ante una Multa de más de 600 € por fotografiar a policías instalando un radar, y especialmente si los importes son elevados o las circunstancias complejas, es altamente recomendable buscar el asesoramiento de un abogado especializado en derecho administrativo o contencioso-administrativo.
En resumen, la posibilidad de ser sancionado por fotografiar a policías instalando un radar es una realidad legalmente contemplada, aunque su aplicación debe estar debidamente justificada y fundamentada en un riesgo concreto para la seguridad. La clave está en la interpretación de la ley y en la capacidad del ciudadano para demostrar que su acción no ha vulnerado los principios de seguridad pública. Ante una sanción, el conocimiento de la normativa y una defensa bien argumentada son las mejores herramientas para proteger tus derechos.

